Cuando falta algo siempre se nota. Una sonrisa o quizás falta la lágrima que haga que la tormenta se valla.
Cuando falta algo, es porque lo perdiste, ¿no? Si falta algo es porque no está y si no está, ¿por qué? No está porque no quiere estar o porque le has echado de tu corazón. No está porque no puede o porque no está bien allí, a tú lado.
Pero te das cuenta un día de que tú sí lo necesitas.
¿Crees que lo necesitas?
Sabes que lo necesitas cuando hay hueco, ondo, profundo, pozo negro, en tu corazón. Cuando sólo sonríes si está presente y lloras si no está. Lo necesitas para respirar y para poder seguir levántandote cada mañana, cada rutina.
Y cuando de veras está, es cuando el hueco desaparece. Cuando vuelas, ríes, cantas, quieres, corres, saltas, sonríes.
Cuando la euforia te llena por dentro. Cuando eres feliz. Cuando te mueres y si no está y cuando las horas pasan como segundos a su lado. Es cuando no sabes explicar como te sientes y sólo sonríes y sigues sonriendo y no puedes parar, cuando respiras por cada uno de tus poros y te sientes bien. Cuando te sientes así, es cuando mejor se está. Y estoy mejor contigo que con nadie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario